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Conoce Las Islas de Tahití, el lugar real donde el océano habla y que inspiró a la historia de Moana

Conoce Las Islas de Tahití, el lugar real donde el océano habla y que inspiró a la historia de Moana

Si eres fan de Disney como nosotras, seguramente ya viste Moana, y si no, corre a verla para que compruebes que hay una escena en la película que difícilmente se olvida, pues el océano parece responder al llamado de una niña y por un instante, deja de ser un simple paisaje para convertirse en un compañero de viaje; pero más allá de la ficción, esa forma de entender el mar tiene raíces muy profundas en la cultura polinesia y sigue viva hoy en Las Islas de Tahití.

Hace unos días se estrenó el live action de Moana, y nos entusiasma mucho, pues millones de personas vuelven a emocionarse con una historia inspirada en el legado de los antiguos navegantes del Pacífico y en una manera muy especial de relacionarse con el océano. Esta película logra transmitir con enorme sensibilidad una idea profundamente arraigada en la cultura polinesia: que el mar no es sólo un paisaje, sino parte de la identidad, la historia y la vida de quienes habitan estas islas. En Las Islas de Tahití, esa conexión sigue presente todos los días.

Y más que un destino de playa, Las Islas de Tahití te invitan a bajar el ritmo, reconectar con la naturaleza y experimentar una forma distinta de viajar, una forma que sin duda también termina siendo una manera de reconectar con una misma y con quienes comparten esta aventura. En la cultura polinesia existe un concepto que ayuda a explicar esa sensación: Maná, una fuerza que representa la conexión profunda entre las personas, la tierra, el océano y la vida misma. Quizá por eso tantos viajeros regresan diciendo que Las Islas de Tahití no sólo se visitan, sino que también se sienten.

El océano como una forma de vivir

En Las Islas de Tahití el océano nunca es solamente un escenario, marca el ritmo de los días, alimenta a las comunidades, conecta las islas y forma parte de la identidad de quienes viven ahí.

No dudes en visitar este destino, vivirás experiencia únicas como remar una va’a, la canoa tradicional polinesia; navegando entre islas como lo hicieron durante siglos los grandes exploradores del Pacífico; o también puedes nadar en lagunas cristalinas junto a mantarrayas, tortugas marinas y tiburones de punta negra, siempre con el profundo respeto con el que los tahitianos conviven con la vida marina. Te darás cuenta de que no solo se trata de realizar actividades en el agua, sino de descubrir una forma distinta de relacionarse con ella.

Una cultura que sigue viva

Las Islas de Tahití no solo tienen su mayor riqueza en sus paisajes espectaculares, sino en su gente; y la navegación forma parte de su ADN. Incluso mucho antes de que existieran mapas o instrumentos modernos, los antiguos polinesios cruzaban el océano guiándose por las estrellas, los vientos, las corrientes y el comportamiento de las aves. Ese legado no quedó atrapado en los libros de historia: sigue vivo y se transmite de generación en generación a través de las historias orales, las danzas, las ceremonias, la construcción de las tradicionales va’a canoa y una cultura que mantiene un profundo respeto por el océano.

Su legado también se refleja en el tatau, el arte ancestral del tatuaje polinesio, del que proviene la palabra en inglés tattoo, un dato interesante es que más allá de un elemento estético, cada diseño narra una historia personal como su linaje, sus valores, sus logros y la relación de cada persona con la naturaleza y su comunidad. En Las Islas de Tahití, el cuerpo se convierte en un lienzo donde la identidad se lleva con orgullo y donde cada símbolo tiene un significado profundo.

Son 118 islas y atolones que conforman Las Islas de Tahití, y cada una tiene una personalidad propia; estas son tres que permiten acercarse a distintas facetas de la cultura, la naturaleza y la profunda conexión con el océano:

-Moorea: Donde la naturaleza lo envuelve todo

A sólo unos minutos en ferry desde Tahití, este lugar te sorprenderá con sus montañas volcánicas cubiertas de vegetación, bahías espectaculares y senderos que atraviesan la selva tropical; un lugar donde la tierra y el océano parecen formar un solo paisaje, recordándonos que ambos son inseparables.

-Raiatea: El corazón espiritual de la Polinesia

Mejor conocida como «La Isla Sagrada», Raiatea alberga el marae Taputapuātea, un antiguo centro ceremonial al aire libre construido en piedra y reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO. Durante siglos fue un punto de encuentro para los pueblos polinesios y el lugar desde donde partieron grandes expediciones que exploraron el inmenso Pacífico.

-Las Tuamotu: La inmensidad del océano

Es un archipiélago que está formado por atolones: islas de coral que rodean lagunas de aguas cristalinas; aquí el horizonte parece infinito y el océano revela toda su grandeza, es uno de los mejores lugares del mundo para practicar buceo y esnórquel, pero también para experimentar algo que hoy resulta cada vez más escaso, el silencio.

Muy probablemente por eso la historia de Moana sigue conectando con tantas personas, porque, más allá de la aventura, nos habla de algo profundamente humano, el deseo de volver a sentirnos parte de la naturaleza y de recordar que pertenecemos a algo mucho más grande que nosotros mismos.

Por suerte, en Las Islas de Tahití esa manera de entender el mundo no pertenece a la ficción, sigue viva en el océano, en sus montañas y, sobre todo, en las personas que las llaman hogar.

Si quieres conocer más sobre las islas y comenzar a planear tu próxima aventura, visita Tahiti Tourisme.

Tips Viajeras 4ever:

-Planifica tu itinerario, es importante que consideres el número de días y tus preferencias para diseñar un itinerario que te permita explorar el patrimonio cultural y natural de las Islas de Tahití y reservar con anticipo.

-Renta un coche, para una experiencia más auténtica, alquila un coche y recorre la isla.

-Visita los pueblos locales, no te pierdas las aldeas y pueblos auténticos que te ofrecen una visión más cercana de la cultura local.

-Infórmate sobre el idioma, ten en cuenta que los idiomas oficiales son el francés y el tahitiano, aunque el inglés es también es muy común, es importante que lo tengas en cuenta.

-No hay vuelo directo, la ruta más rápida es tomar un vuelo desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México a Los Ángeles o San Francisco, y de ahí conectarías con un vuelo al Aeropuerto Internacional de Tahiti Faa’a.

¿Dónde hospedarte?

-Hilton Hotel Tahiti:

Es un hotel situado a cinco minutos del Aeropuerto Internacional de Faaa. Aquí podrás relajarte junto a su piscina exterior con vistas a la isla Moorea; cuenta con seis cabañas privadas, tres restaurantes, y un salón de baile espacioso.

¿Dónde comer?

-Moevai:

Es un restaurante dentro del hotel con vista al mar y a la alberca, cuenta con especialidades de cocina local e internacional, servicio de desayunos y cenas. Ofrece un menú infantil, y abre todos los días.

Estos consejos te ayudarán a disfrutar al máximo de tu viaje a las Islas de Tahiti, donde la naturaleza, la cultura y la hospitalidad te esperan en cada rincón.

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